Pero, ¿qué nos une? La necesidad de establecer normas y principios de justicia. De eso se trata el derecho desde hace milenios: canalizar la conducta humana, organizar las sociedades en el espacio y el tiempo, anticipar los riesgos. Perseguir, en teoría, un ideal de justicia y, en la práctica, un intento más modesto de combatir la injusticia.