Según el Código Civil del Ecuador, los contratos de compraventa de inmuebles pueden anularse por lesión enorme. Hay lesión enorme cuando el vendedor recibe menos de la mitad del justo precio del inmueble o cuando el comprador paga más del doble del justo precio. La regla de la lesión enorme puede criticarse por, al menos, tres razones: (1) se apoya en la premisa falsa de que las cosas tienen un “justo precio”; (2) puede ser contraproducente y terminar perjudicando a la parte que busca beneficiar, y (3) establece una discriminación injustificada a favor del vendedor.