Este artículo examina críticamente la implementación de la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) tal y como se establece en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6. A pesar de su reconocimiento como una solución esencial para las prácticas hídricas insostenibles, el progreso se ha estancado, con solo un 57 % de implementación global prevista para 2023. Este artículo sostiene que la estandarización de la GIRH puede ocultar las complejidades de la gestión del agua en diversos contextos. Un análisis de la evolución de la GIRH, los parámetros de evaluación y los estudios de caso de Francia, Estados Unidos y Ecuador revela cómo los puntos de referencia universales pueden favorecer estructuras de gobernanza específicas, lo que conduce a evaluaciones engañosas del progreso y la eficacia en la gestión del agua.