La incorporación de la inteligencia artificial (IA) en el sistema financiero ecuatoriano plantea desafíos regulatorios significativos. Aunque la banca nacional se encuentra hiperregulada en materia de seguridad y protección al usuario, no existen disposiciones específicas sobre el uso de la IA. En este artículo, desde un enfoque normativo comparado, se analiza las experiencias regulatorias de la Unión Europea, los EE. UU., Reino Unido y Hong Kong, junto con los lineamientos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de Pagos Internacionales (BIS). La pregunta central es cómo adaptar esos estándares internacionales al contexto jurídico-financiero ecuatoriano. Se concluye que la regulación vigente ofrece una base sólida, pero requiere complementarse con directrices especializadas para garantizar transparencia, responsabilidad y seguridad en el uso de algoritmos financieros.