En la actualidad el saber criminológico se encuentra sitiado por nuevas técnicas de control social. Sumado a aquello, la criminología crítica no ha logrado escapar del bloqueo al que fue sometida por las críticas de quienes se inclinan por el realismo de izquierda y de derechas, acusándola de impracticable en la realidad. Así, en este trabajo se intenta develar las nuevas formas de poder implementadas en la actualidad, a fin de proponer puntos de apoyo para una renovada crítica criminológica. Es así como, a modo de metáfora y de metodología, se analizan dos capítulos de la serie Black Mirror para graficar las posibles implicaciones de la sociedad de la transparencia sobre la desviación y el delito. En última instancia, se desarrolla un bosquejo de lo que debería confluir en una criminología crítica enarbolada desde el Sur Global.